Alquilar una vivienda es una buena fuente de ingresos, pero también una preocupación: ¿y si el inquilino deja de pagar? Recuperar la vivienda y las rentas por tu cuenta lleva meses, abogados y muchos disgustos.
Con el seguro de Protección de Alquileres de Caser, si el inquilino deja de pagar, Caser te indemniza las mensualidades impagadas hasta el límite contratado (6 o 12 meses), se ocupa de reclamar y de tramitar el desahucio, y asume los gastos legales. Puedes elegir cobrar cada mes por adelantado mientras dura el procedimiento judicial.
Puedes contratarlo con o sin franquicia: sin franquicia estás cubierto desde el primer mes impagado; con franquicia el primer mes queda a tu cargo y la prima es más baja. Antes de contratar, Caser hace un estudio de solvencia del inquilino, sin coste.